s谩bado, 28 de febrero de 2009

Las Dispensaciones

A. EL SIGNIFICADO DE LAS DISPENSACIONES

En el estudio de las Escrituras es importante entender que la revelaci贸n escritural se divide en per铆odos bien definidos. Estos est谩n claramente separados, y reconocer estas divisiones y sus prop贸sitos divinos constituye uno de los factores m谩s importantes en la verdadera interpretaci贸n de las Escrituras. Estas divisiones se conocen como «dispensaciones», y en per铆odos de tiempo sucesivos se pueden observar diferentes dispensaciones.

Una dispensaci贸n puede definirse como una etapa en la revelaci贸n progresiva de Dios y constituye una administraci贸n o regla de vida distinta. Aunque el concepto de una dispensaci贸n y de una 茅poca en la Biblia no es precisamente la misma, es obvio que cada per铆odo tiene su dispensaci贸n. Las 茅pocas se mencionan a menudo en la Biblia (Ef. 2: 7; 3:5, 9; He. 1:2). La Biblia tambi茅n hace distinci贸n de 茅pocas (Jn. 1:17; cf. Mt. 5:21-22; 2 Co. 3:11; He. 7:11-12).

Es probable que el reconocimiento de las dispensaciones arroje m谩s luz sobre el mensaje total de las Escrituras que ning煤n otro aspecto del estudio b铆blico. Muy a menudo sucede que el hecho de tener un claro entendimiento de las, dispensaciones y de los prop贸sitos que Dios ha revelado en ellas ha llegado a ser el principio de un valioso conocimiento de las Escrituras y de un inter茅s personal en la Biblia misma. La relaci贸n del hombre con su Creador no es la misma en todas las edades. Ha sido necesario someter al hombre ca铆do a ciertas pruebas. Esto es en parte el prop贸sito de Dios a trav茅s de las edades, y el resultado de las pruebas afrontadas por el hombre ha sido en cada caso una incuestionable demostraci贸n tanto de la pecaminosidad como del absoluto fracaso espiritual y moral del g茅nero humano. Y en el d铆a final toda boca se cerrar谩, porque a trav茅s de muchos siglos de experiencia se habr谩 comprobado la maldad o insensatez de todos los pensamientos del coraz贸n del hombre.

Cada dispensaci贸n comienza, por lo tanto, con el hombre divinamente establecido en una nueva posici贸n de privilegio y responsabilidad, y termina con el fracaso humano que trae como consecuencia la manifestaci贸n del justo juicio de Dios. Si bien es cierto que existen algunos hechos, tales como el car谩cter santo de Dios, que permanecen invariables para siempre y que de consiguiente son los mismos en cada edad, haya la vez diferentes instrucciones y responsabilidades que se limitan en cuanto a su aplicaci贸n a determinado per铆odo.

En relaci贸n con todo esto el estudiante de la Biblia debe reconocer la diferencia entre aplicaci贸n primaria y aplicaci贸n secundaria de la Palabra de Dios. Solamente aquellas porciones de las Escrituras que son destinadas directamente para el hijo de Dios en este tiempo de gracia deben ser objeto de una aplicaci贸n primaria o personal al cristiano. Se demanda que dichas instrucciones reciban detallado cumplimiento. Cuando se trata de aplicaci贸n secundaria debe observarse que, mientras es cierto que pueden extraerse lecciones espirituales de cada porci贸n b铆blica, esto no significa que el cristiano est茅 en la obligaci贸n ante Dios de cumplir aquellos principios que fueron la expresi贸n de la voluntad divina para la gente de otras dispensaciones. El hijo de Dios en el actual per铆odo de gracia no est谩 en la misma situaci贸n de Ad谩n o de Abraham, o de los israelitas en el tiempo de la Ley; ni es llamado tampoco a seguir aquella manera peculiar de vida que seg煤n las Escrituras se demandar谩 de los hombres cuando el Rey haya regresado a establecer su reino terrenal.

Siendo que el hijo de Dios depende completamente de la instrucci贸n contenida en las p谩ginas de la Biblia para dirigir sus pasos en la vida diaria, y siendo que los principios revelados en las diferentes dispensaciones son tan diversos y a veces tan contradictorios, es de gran importancia para 茅l reconocer las porciones b铆blicas que se aplican directamente a su propio caso, si es que va a vivir de acuerdo a la voluntad divina y para la gloria de Dios. En la consideraci贸n del testimonio total de la Biblia, es casi tan importante para el creyente que desea hacer la voluntad divina conocer lo que no le concierne directamente como aquello que tiene directa referencia a 茅l. Es obvio que, aparte del conocimiento de la verdad dispensacional, el creyente no podr谩 adaptarse inteligentemente al presente prop贸sito de Dios en el mundo. S贸lo ese conocimiento le salvar谩 de caer en aquella sujeci贸n a la ley que caracteriz贸 a la dispensaci贸n pasada o de querer llevar a cabo en la actualidad el programa de transformaci贸n mundial perteneciente a la dispensaci贸n por venir.

Debido a la imperfecci贸n de las traducciones, algunas verdades importantes se hallan ocultas para el que lee solamente el texto corriente de la Biblia. Por ejemplo, la palabra griega aion, que significa una «edad» o dispensaci贸n, se traduce «mundo» en unas cuarenta ocasiones. Por ejemplo, cuando se dice en Mateo 28:20 «hasta el fin del mundo», la referencia no es al fin del mundo material, lo que a su debido tiempo tomar谩 lugar (2 P. 3:7; Ap. 20:11; Is. 66:22), sino m谩s bien al fin de esta edad. El fin del mundo no se acerca, sino el fin de la presente edad. Seg煤n las Escrituras hay en todo siete grandes dispensaciones, y es evidente que nosotros estamos viviendo cerca del fin de la sexta de ellas. La edad del reino milenial (Ap. 20:4, 6) est谩 todav铆a por venir.

Una dispensaci贸n se caracteriza m谩s o menos por las nuevas responsabilidades que Dios le se帽ala al hombre al principio de ella y por los juicios divinos con que la misma termina. Las siete dispensaciones son las siguientes: 1) Inocencia, 2) conciencia, 3) gobierno, 4) promesa, 5) ley, 6) gracia, 7) reino milenial.

Al estudiar las dispensaciones hay ciertos principios esenciales para entender esta ense帽anza. El dispensacionalismo se deriva de una interpretaci贸n normal o literal de la Biblia. Es imposible interpretar la Biblia en su sentido normal y literal sin darse cuenta de que hay diferentes eras y diferentes dispensaciones. Un segundo principio es el de la revelaci贸n progresiva, esto es, el hecho reconocido por pr谩cticamente todos los estudiantes de la Escritura de que la revelaci贸n es dada en etapas. Tercero, todos los expositores de la Biblia necesitar谩n reconocer que una revelaci贸n posterior en cierto grado sustituye a una revelaci贸n primaria con un cambio resultante en reglas de vida en las cuales pueden cambiarse o modificarse y a帽adirse nuevos requisitos. Por ejemplo, mientras que Dios mand贸 a Mois茅s a matar un hombre por cortar le帽a en un s谩bado (Nm. 15:32-36), ninguno aplicar铆a este mandamiento hoy porque vivimos en una dispensaci贸n diferente. Aunque se distinguen frecuentemente siete dispensaciones en la Escritura, tres son m谩s importantes que las otras; ellas son: la dispensaci贸n de la ley, gobernando a Israel en el Antiguo Testamento desde el tiempo de Mois茅s; la dispensaci贸n de la gracia, la era presente; y la futura dispensaci贸n del reino milenial.

B. DISPENSACION DE LA INOCENCIA: ERA DE LIBERTAD

Esta dispensaci贸n comenz贸 con la creaci贸n del hombre (Gn. 1:26-27) y contin煤a hasta G茅nesis 3:6. En esta dispensaci贸n al hombre le fue dada la responsabilidad humana de ser fruct铆fero, dominar la tierra, tener dominio sobre los animales, usar los vegetales para comer y cuidar del huerto del Ed茅n (Gn. 1:28-29; 2:15). Sin embargo, fue dada una prohibici贸n; se instruy贸 al hombre para que no comiese del 谩rbol del conocimiento del bien y del mal (Gn. 2:17). Aunque al hombre se le concedi贸 un estado bendito, un cuerpo, mente y naturaleza perfectos, y todo lo necesario para disfrutar de la vida, Eva sucumbi贸 ante la tentaci贸n y comi贸 el fruto prohibido y Ad谩n se uni贸 a ella en su acto de desobediencia (Gn. 3:1-6). Como resultado vino el juicio divino, la muerte espiritual, el conocimiento del pecado, el miedo hacia Dios y la p茅rdida del compa帽erismo.

Aun en estas circunstancias Dios introdujo el principio de la gracia con una promesa del Redentor (Gn. 3: 15) y provey贸 t煤nicas de pieles, t铆pica provisi贸n de la redenci贸n (Gn. 3:21).

Ellos fueron expulsados fuera del huerto, pero se les permiti贸 vivir sus vidas naturalmente (Gn. 3:23-24) y con el juicio de Dios sobre ellos comenz贸 una nueva dispensaci贸n. En la dispensaci贸n de la inocencia Dios revel贸 la falla del hombre, le dio la promesa de un Redentor que vendr铆a, revel贸 su soberan铆a en juzgar a sus criaturas e introdujo el principio de gracia.

C. DISPENSACION DE LA CONCIENCIA: ERA DE LA DETERMINACION HUMANA

Esta dispensaci贸n, que comienza en G茅nesis 3:7 y se extiende hasta G茅nesis 8: 19, trajo nuevas responsabilidades sobre el hombre, establecidas en el as铆 llamado pacto con Ad谩n y Eva. Se emiti贸 una maldici贸n sobre Satan谩s (Gn. 3:14-15), pero tambi茅n cay贸 una maldici贸n sobre Ad谩n y Eva (Gn. 3:16-19). Aunque no se revela un c贸digo detallado de moral dado al hombre en este tiempo, se le exigi贸 que viviera de acuerdo a su conciencia y guardando el conocimiento de Dios a medida que le fuera dado. Sin embargo, bajo la conciencia, el hombre continu贸 fallando tanto como lo hab铆a hecho siempre. La conciencia pod铆a convencer, pero no traer铆a victoria (Jn. 8:9; Ro. 2:15; 1 Co. 8:7; 1 Ti. 4:2). Los hijos de Ad谩n ten铆an su naturaleza pecaminosa manifestada en el hecho de rehusarse a traer un sacrificio de sangre (Gn. 4:7) y el asesinato de Abel por Ca铆n (Gn. 4:8). La civilizaci贸n resultante de Ca铆n fue pecadora (Gn. 4:16-24), y la muerte f铆sica se convirti贸 en algo com煤n (Gn. 5:5-31). La maldad del coraz贸n humano alcanz贸 a tal estado que otra vez el juicio fue necesario (Gn. 6:5, 11-13). El juicio se manifest贸 sobre Ca铆n (Gn. 4:10-15), y en la Humanidad en general en la muerte (Gn. 5). Finalmente Dios tuvo que traer el diluvio universal sobre la tierra (Gn. 7: 21-24).

Sin embargo, en este per铆odo tambi茅n fue manifestada la gracia divina, puesto que algunos fueron salvos, como Enoc (Gn. 5:24), y la familia de No茅 fue salva por el Arca (Gn. 6: 8-10; He. 11:7). La dispensaci贸n termin贸 con el diluvio en el cual solamente la familia de No茅 fue salvada.

El prop贸sito de Dios en esta dispensaci贸n fue el de demostrar nuevamente la ca铆da del hombre bajo la nueva situaci贸n en la cual 茅ste se desempe帽aba bajo su conciencia. Sin embargo, en este per铆odo Dios preserv贸 la l铆nea del futuro Redentor, demostrando su soberan铆a en juzgar al mundo por medio del diluvio y manifestando su gracia a No茅 y su familia.

D. DISPENSACION DEL GOBIERNO HUMANO: PACTO CON NOE

Esta dispensaci贸n cubre el per铆odo desde G茅nesis 8:20 a 11:9. A No茅 Dios le dio un pacto incondicional (Gn. 8:20-9:17), en el cual El prometi贸 que no habr铆a m谩s destrucci贸n por diluvio (Gn. 8:21; 9:11). Dios prometi贸 que las estaciones en el curso de la naturaleza no cambiar铆an (Gn. 8:22) y le dio nuevamente al hombre el mandamiento de multiplicarse (Gn. 9:1) y de continuar su dominio sobre los animales (Gn. 9: 2); el comer carne era permitido ahora, aunque la sangre estaba prohibida (Gn. 9:4). Lo m谩s importante fue el establecimiento de la esencia del gobierno, en el cual se le dio al hombre el derecho de matar a los asesinos (Gn. 9:5-6).

En este pacto, as铆 como en los otros, hay fracaso humano, como lo indica la embriaguez de No茅 (Gn. 9:1) y la irreverencia de Cam (Gn. 9: 22). Es un per铆odo de deterioro moral y religioso (Gn. 11:1-4). El gobierno humano, como la conciencia, fracasaron en reprimir el pecado del hombre, y el resultado fue la torre de Babel (Gn. 11:4). El juicio de Dios fue confundir su lengua (Gn. 11:5-7), y la civilizaci贸n humana fue dispersada (Gn. 11:8-9).

En este per铆odo, sin embargo, la gracia fue evidente en c贸mo el remanente de Dios fue preservado y en la selecci贸n de Abraham (Gn. 11:10 - 12:3). Tambi茅n fue preservada la simiente de la mujer y Dios fue manifestado en forma soberana. La dispensaci贸n finaliz贸 con el juicio de la Torre de Babel y los preparativos para la pr贸xima dispensaci贸n. Es importante notar que ambos -la conciencia y el gobierno humano- contin煤an en dispensaciones posteriores.

S贸lo Abraham y su simiente entran bajo la dispensaci贸n de la promesa. En general, la dispensaci贸n del gobierno humano revel贸 el fracaso del hombre bajo esta nueva regla de vida, el juicio selectivo de Dios, y se continu贸 manifestando la gracia divina.

E. DISPENSACION DE LA PROMESA: PACTO CON ABRAHAM

Este pacto, que comienza en G茅nesis 11: 10, se extiende hasta Exodo 19:2. En 茅l la responsabilidad humana fue dada en la forma de confiar en las promesas de Dios reveladas a Abraham. El contenido de su revelaci贸n divina inclu铆a la promesa a Abraham (Gn. 12:1-2; 13:16; 15:5; 17:6); la promesa a Israel, la simiente de Abraham, de la que saldr铆a una gran naci贸n y el canal para el cumplimiento de la promesa de Dios (Gn. 12:2-3; 13:16; 15:5,18-21; 17:7-8; 28:13-14; Jos. 1:2-4); y una promesa de bendici贸n a toda la tierra a trav茅s de Abraham (Gn. 12:3), El principio fue tambi茅n establecido de manera que Dios bendijera a aquellos que bendijeran a Abraham y maldijera a aquellos que maldijeran la simiente de Abraham.

El pacto abrah谩mico es uno de los pactos importantes de la Biblia e incluye la provisi贸n de que Israel ser铆a una naci贸n para siempre, tendr铆a el t铆tulo de su tierra para siempre, ser铆a bendecida en cosas espirituales, estar铆a bajo la protecci贸n divina y tendr铆a el signo especial de la circuncisi贸n (Gn. 17:13-14).

El pacto era a la vez de gracia en principios e incondicional, por cuanto no depend铆a de la fidelidad humana, sino en la fidelidad de Dios. Solamente cumplidas parcialmente en el tiempo en que vivi贸 Abraham, las bendiciones y promesas del pacto abrah谩mico contin煤an en su cumplimiento hacia el fin de la historia humana. Algunas de las bendiciones inmediatas del pacto para alguna generaci贸n particular estaban condicionadas a la obediencia, pero el pacto en s铆 era declarado como un pacto eterno (Gn. 17:7, 13, 19 1 Cr. 16: 16-17; Sal. 105: 10). El pacto con Abraham fue dirigido primeramente a Abraham y sus descendientes hasta donde estaba comprometida la responsabilidad dispensacional. El mundo como un todo continuaba bajo el gobierno humano y la conciencia como su responsabilidad primaria.

Bajo el pacto abrah谩mico, sin embargo, hab铆a un constante patr贸n de fracaso, el cual fue manifestado en la demora de ir a la Tierra Prometida (Gn. 11:31); en Abraham al ser el padre de Ismael (Gn. 16:1-16); y en descender a Egipto (Gn. 12:10 - 13:1). Es evidente, sin embargo, que Abraham creci贸 en fe y en gracia y finalmente ten铆a la voluntad de sacrificar aun a su hijo Isaac en obediencia a Dios (Gn. 22). Siguiendo a Abraham, Isaac fracas贸 viviendo tan cerca de Egipto como era posible sin violar el mandamiento de Dios. (Gn. 26:6-16). De la misma manera, Jacob fall贸 en no creer en la promesa hecha a su madre cuando 茅l naci贸 (Gn. 25:23; J 28:13-15, 20); 茅l fue culpable de mentira, enga帽o y de regatear (Gn. 27:1-29), y eventualmente se movi贸 fuera de la tierra hacia Egipto para evitar el hambre (Gn. 46:1-4).

En Egipto, Israel tambi茅n le fall贸 a Dios en sus quejas y falta de fe (Ex. 2:23; 4:1-.10; 5:21; 14:10-12; 15:24), en su deseo de volver a Egipto (Ex. 14:11-12) y en su constante murmuraci贸n (Ex. 15:24; 16:2; Nm. 14:2; 16:11, 41; Jos. 9:18). Su fracaso es evidente tanto en el momento en que fue dada la ley como posteriormente en su falla en cuanto a confiar en las promesas de Dios en Cades Barnea (Nm. 14). El fracaso bajo el per铆odo cuando la promesa abrah谩mica era especialmente su responsabilidad result贸 en la p茅rdida temporal de la tierra, su esclavitud en Egipto, y en su viaje errante por el desierto antes de entrar en la tierra. Su fracaso estableci贸 la etapa para la promulgaci贸n de la ley mosaica. En la dispensaci贸n de la promesa hab铆a mucha gracia divina ilustrada en el constante cuidado de Dios por su pueblo, su liberaci贸n de Egipto y la instituci贸n de la fiesta de la Pascua. La dispensaci贸n de la promesa termina en el momento en que fue dada la ley (Ex. 19), pero finaliza s贸lo en el sentido de ser el principio o prueba principal de responsabilidad. La dispensaci贸n de la promesa contin煤a hacia el fin de la historia, y muchas de sus promesas est谩n a煤n en vigencia como un objeto de fe y esperanza. Las promesas hechas a Abraham son la base para las dispensaciones posteriores de la gracia y del reino. Hasta cierto punto las promesas nunca acaban y son cumplidas en un estado eterno. La dispensaci贸n de la promesa estableci贸 claramente el principio de la soberan铆a divina, provey贸 un canal de revelaci贸n divina especial para la naci贸n de Israel, continu贸 la provisi贸n de la redenci贸n y bendici贸n divinas, revel贸 la gracia de Dios y prometi贸 un testimonio para el mundo. Como las otras dispensaciones, sin embargo termin贸 en fracaso en lo que se refiere a la conformidad con la voluntad de Dios y prepar贸 el terreno para la introducci贸n de la ley como un ayo para traer a los creyentes a Cristo (G谩. 3:24).

F. LA DISPENSACION DE LA LEY

La dispensaci贸n de la ley comienza en 脡xodo 19:3 y se extiende a trav茅s de todo el per铆odo hasta el d铆a de Pentecost茅s en Hechos 2, aunque la ley finaliz贸 en un sentido en la cruz. Ciertas porciones como el evangelio de Juan y algunos pasajes selectos en los otros evangelios anticiparon, sin embargo, la era presente de la gracia.

La ley mosaica fue dirigida solamente a Israel, y los gentiles no eran juzgados por sus normas. La ley conten铆a un detallado sistema de obras, incluidas tres principales divisiones: los mandamientos (la voluntad expresada de Dios, Ex. 20: 1-26); los juicios (la vida social y civil de Israel, Ex. 21: 1 - 24: 11); y las ordenanzas (la vida religiosa de Israel, Ex. 24: 12 - 31: 18). El sistema de sacrificios y del sacerdocio que fue incluido era tanto legal como de gracia. El gobierno en esta dispensaci贸n era una teocracia, un gobierno por medio de Dios a trav茅s de sus profetas, sacerdotes y (m谩s tarde) reyes. El pacto mosaico fue tambi茅n de car谩cter temporal, en vigencia s贸lo hasta que Cristo viniese (G谩. 3:24-25). La naturaleza de la dispensaci贸n era condicional, esto es, la bendici贸n estaba condicionada a la obediencia.

Por primera vez en la historia la Escritura revel贸 un completo y detallado sistema religioso bajo la ley, provey贸 el terreno para la limpieza y el perd贸n, la adoraci贸n, y oraci贸n, y ofreci贸 una esperanza futura.

Bajo la ley hubo constante fracaso. Esto es evidente especialmente en el per铆odo de los jueces, pero sigui贸 hasta despu茅s de la muerte de Salom贸n y la divisi贸n del reino de Israel en dos reinos. Hubo per铆odos cuando la ley fue completamente olvidada e ignorada y la idolatr铆a reinaba en forma suprema. El Nuevo Testamento contin煤a el registro de fracasos, que culmina en el rechazo y crucifixi贸n de Cristo, quien en su vida guard贸 la ley en forma perfecta.

Fueron infringidos muchos juicios durante la dispensaci贸n de la ley como se describe en Deuteronomio 28:1 - 30:20. Los mayores juicios fueron el cautiverio bajo Asiria y Babilonia, de los cuales retornaron en el tiempo debido. Los juicios de Israel tambi茅n vinieron despu茅s del t茅rmino de la dispensaci贸n e incluyeron la destrucci贸n de Jerusal茅n en el a帽o 70 d.C. y la dispersi贸n mundial de Israel. La gran tribulaci贸n, otro tiempo de angustia para Jacob, est谩 todav铆a por delante (Jer. 30:1-11; Dn. 12:1; Mt. 24:22).

Bajo la ley, sin embargo, tambi茅n era administrada la gracia divina en aquel sistema de sacrificios que fue provisto como una v铆a de restauraci贸n para el pecaminoso Israel, y el Dios paciente se manifiesta en la provisi贸n de profetas, jueces y reyes y en la preservaci贸n de la naci贸n. En repetidas ocasiones el arrepentimiento de Israel fue aceptado por Dios, y a trav茅s de este per铆odo fue escrito el Antiguo Testamento. La bendici贸n coronadora fue la venida de Cristo como el Mes铆as de Israel, a quien la naci贸n entera rechaz贸.

En un sentido la dispensaci贸n de la ley termin贸 en la cruz (Ro. 10:4; 2 Co. 3:11-14; G谩. 3:19, 25). Pero en otro sentido no concluy贸 hasta el d铆a de Pentecost茅s, cuando comenz贸 la dispensaci贸n de la gracia. Aunque la ley finaliz贸 como una regla espec铆fica de vida, contin煤a siendo una revelaci贸n de la justicia de Dios y puede ser estudiada con provecho por los cristianos para determinar el car谩cter santo de Dios. Los principios morales que resaltan la ley contin煤an, puesto que Dios no cambia; pero los creyentes hoy d铆a no est谩n obligados a guardar los detalles de la ley, dado que la dispensaci贸n ha cambiado y la regla de vida dada a Israel no es la regla de vida para la iglesia. A pesar de ello, pueden hacerse varias aplicaciones de la ley, aunque una interpretaci贸n estricta s贸lo relaciona a la ley mosaica con Israel.

El prop贸sito de la leyera proveer una regla justa de vida y traer el pecado a condenaci贸n. La experiencia de Israel bajo la ley demostr贸 que la ley moral, c铆vica y religiosa no puede salvar o santificar. La ley nunca fue propuesta para proveer la salvaci贸n para el hombre, ya sea mientras estaba en vigencia o despu茅s, y por medio de su naturaleza era d茅bil, por cuanto no pod铆a justificar (Ro. 3:20; G谩. 2:16); no pod铆a santificar o perfeccionar (He. 7: 18-19); estaba limitada en su vigencia y duraci贸n (G谩. 3:19); no pod铆a regenerar

(G谩. 3:21-22), y s贸lo pod铆a hacer manifiesto el pecado (Ro. 7: 5-9; 8:3; 1 Co. 15:56). La ley hizo posible que Dios demostrara que todos eran culpables y que toda boca call贸 (Ro. 3:19), e hizo evidente la necesidad de Cristo (Ro. 7:7-25; G谩.3:21-27).

G. DISPENSACION DE LA GRACIA

La dispensaci贸n de la gracia comienza justamente en Hechos 2 y contin煤a a trav茅s del Nuevo Testamento, culminando con el arrebatamiento de la iglesia. Algunas ense帽anzas concernientes a la dispensaci贸n de la gracia fueron introducidas antes, como en Juan 13-17. Las Escrituras que se relacionan con esta dispensaci贸n se extienden desde Hechos 1 hasta Apocalipsis 3.

La dispensaci贸n de la gracia fue dirigida solamente a la iglesia, puesto que el mundo como un todo contin煤a bajo la conciencia y el gobierno humanos. En ella, la salvaci贸n se revela que es por la fe 煤nicamente, lo cual fue siempre verdad, pero ahora se hace m谩s evidente (Ro. 1:16; 3:22-28; 4:16; 5:15-19). Las altas normas de gracia elevan a esta dispensaci贸n por sobre todas las reglas de vida previas (Jn. 13:34-35; Ro. 12:1-2; Fil. 2:5; Col. 1:10-14; 3:1; 1 Ts. 5:23).

Sin embargo, bajo la gracia el fracaso fue tambi茅n evidente, puesto que la gracia no produjo ni la aceptaci贸n universal de Cristo ni una iglesia triunfante. De hecho, la Escritura predijo que habr铆a apostas铆a dentro de la iglesia profesante (1 Ti. 4:1-3; 2 Ti. 3:1-13; 2 P. 2-3; Jud.). Aunque Dios est谩 cumpliendo sus prop贸sitos en llamar a gentes para su nombre de entre los jud铆os y gentiles, la porci贸n profesan te pero no salva de la iglesia dejada atr谩s en el arrebatamiento ser谩 juzgada en el per铆odo entre el arrebatamiento y la venida de Cristo para establecer su reino (Mt. 24:1-26; Ap. 6-19). La iglesia verdadera ser谩 juzgada en el cielo en el tribunal de Cristo (2 Co. 5:10-11).

En esta edad presente la gracia divina es especialmente evidente en la venida de Cristo (Jn. 1:17), en la salvaci贸n del creyente y en nuestra posici贸n ante Dios (Ro. 3:24; 5:1-2, 15-21; G谩. 1:1 - 2:21; Ef. 2:4-10), y en la naturaleza de la gracia como una regla de vida (G谩. 3:1 - 5:26).

La dispensaci贸n de la gracia termina con el arrebatamiento de la iglesia, el cual ser谩 seguido por el juicio de la iglesia profesante (Ap. 17:16). La era de la gracia es una dispensaci贸n diferente en lo que concierne a abarcar a creyentes jud铆os y gentiles. Por contraste, la ley de Israel era solamente para Israel, el gobierno humano era para el mundo entero, y la conciencia se extiende a toda la gente.

En la presente dispensaci贸n la ley mosaica est谩 completamente cancelada en cuanto a su aplicaci贸n inmediata, pero contin煤a para testificar de la santidad de Dios y provee muchas lecciones espirituales para ser aplicadas. Aunque todas las dispensaciones contienen un elemento de gracia, la dispensaci贸n de la gracia es la suprema manifestaci贸n de ambas cosas, la totalidad de la salvaci贸n recibida y en cuanto a una regla de vida.

H. DISPENSACION DEL REINO

La dispensaci贸n del reino comienza con la segunda venida de Cristo (Mt. 24; Ap. 19) y es precedida por un per铆odo de tiempo en el cual se incluye la tribulaci贸n, el cual hasta cierto grado es un per铆odo transitorio. Las Escrituras que se aplican a ello son todos los pasajes del reino futuro, ya sea en el Antiguo o Nuevo Testamento (siendo las principales Sal. 72; Is. 2:1-5; 9:6-7,11; Jer. 33:14-17; Dn. 2:44-45; 7:9-14, 18, 27; Os. 3:4-5;' Zac. 14:9; Lc. 1:31-33; Ap. 19-20). En el reino, la responsabilidad humana ser谩 obedecer al rey, quien regir谩 con vara de hierro (Is. 11:3-5; Ap. 19:15). El reino ser谩 teocr谩tico, esto es, una reglamentaci贸n de parte de Dios, y habr谩 un sistema renovado de sacrificios y sacerdocio (Is. 66:21-23; Ez. 40-48). Un rasgo excepcional de este per铆odo es que Satan谩s ser谩 atado y los demonios permanecer谩n inactivos (Ap. 20:1-3, 7). El reino, sin embargo, tambi茅n ser谩 un per铆odo de fracaso (Is. 65:20; Zac. 14:16-19), y habr谩 rebeli贸n al final del mismo (Ap. 20:7-9).

El juicio divino que sigue incluye la destrucci贸n de los rebeldes por medio del fuego (Ap. 20:9) y la destrucci贸n de la antigua tierra y cielo por fuego (2 P. 3: 7, 10-12).

En el reino milenial la gracia divina tambi茅n se revela en el cumplimiento del nuevo pacto (Jer. 31:31-34), en cuanto a salvaci贸n (Is. 12), en prosperidad f铆sica y temporal (Is. 35), en abundancia de revelaci贸n (Jer. 31: 33-34), en perd贸n de pecado (Jer. 31:34) y en la recolecci贸n de Israel (Is. 11:11-12; Jer. 30:1-11; Ez. 39:25-29). El reino milenial termina con la destrucci贸n de la tierra y cielo por fuego y es seguido por el estado eterno (Ap. 21-22).

La dispensaci贸n del reino difiere de todas las dispensaciones anteriores en que es la forma final de la prueba moral. Las ventajas de la dispensaci贸n incluyen un gobierno perfecto, la presencia inmediata y gloriosa de Cristo, el conocimiento universal de Dios y el t茅rmino de los tiempos de salvaci贸n, y Satan谩s que permanece inactivo. En muchos puntos la dispensaci贸n del reino es suprema y trae a su consumaci贸n los tratos de Dios con el hombre. En las dispensaciones Dios ha demostrado cada significado posible de los tratos con el hombre. En cada dispensaci贸n el hombre fracasa y la gracia de Dios es suficiente.

En las dispensaciones se cumple el prop贸sito de Dios de manifestar su gloria, en el mundo natural y en la historia humana. A trav茅s de la eternidad nadie podr谩 levantar la pregunta de si Dios podr铆a haber dado al hombre otra oportunidad para alcanzar la salvaci贸n o la santidad por medio de su propia habilidad. Un conocimiento de las dispensaciones es, de acuerdo a ello, la clave para el entendimiento del prop贸sito de Dios en la historia y el despliegue de la Escritura, la cual registra los tratos de Dios con el hombre y su revelaci贸n divina concerniente a s铆 mismo.

PREGUNTAS

1. ¿Cu谩n importante es la doctrina de las dispensaciones?

2. ¿C贸mo puede definirse una dispensaci贸n?

3. Contrastar una dispensaci贸n y una 茅poca en la Biblia.

4. ¿Qu茅 caracteriza en general el comienzo y el fin de cada dispensaci贸n?

5. ¿C贸mo puede distinguirse una aplicaci贸n primaria y secundaria de la Palabra de Dios?

6. ¿C贸mo ofrece la interpretaci贸n dispensacional una explicaci贸n de instrucciones escriturales que parecen contradictorias?

7. ¿Qu茅 siete dispensaciones se reconocen com煤nmente en la Escritura?

8. ¿C贸mo se relaciona la interpretaci贸n normal o literal al dispensacionalismo?

9. ¿C贸mo se relaciona la revelaci贸n progresiva al dispensacionalismo?

10. ¿C贸mo explica el dispensacionalismo los cambios en las reglas de vida?

11. ¿Cu谩les dispensaciones son las m谩s importantes?

12. ¿Cu谩l era el requisito para el hombre bajo la dispensaci贸n de la inocencia?

13. ¿C贸mo se mostr贸 la gracia en la dispensaci贸n de la inocencia?

14. Explique la revelaci贸n de Dios en la dispensaci贸n de la Inocencia.

15. ¿Hasta qu茅 grado la dispensaci贸n de la conciencia revela el fracaso humano?

16. ¿C贸mo se mostr贸 la gracia en la dispensaci贸n de la conciencia?

17. ¿Cu谩les fueron algunos de los resultados sobresalientes de la dispensaci贸n de la conciencia?

18. ¿Cu谩l era el requisito para el hombre bajo la dispensaci贸n del gobierno humano?

19. ¿Hasta qu茅 punto el hombre fracas贸 bajo el gobierno humano?

20. ¿Hasta qu茅 punto se mostr贸 la gracia en el gobierno humano?

21. ¿Qu茅 revel贸 la dispensaci贸n del gobierno humano?

22. ¿En qu茅 sentido las dispensaciones de la conciencia y el gobierno humano contin煤an hoy d铆a?

23. ¿Qu茅 fue provisto en la dispensaci贸n de la promesa, y qu茅 se requiri贸 del hombre con respecto a ello?

24. Explicar c贸mo la dispensaci贸n de la promesa no se ex tendi贸 a toda la raza.

25. Describir el fracaso humano bajo la dispensaci贸n de la promesa.

26. ¿C贸mo se mostr贸 la gracia divina en la dispensaci贸n de la promesa?

27. ¿Qui茅nes fueron colocados bajo la dispensaci贸n de la ley?

28. Nombrar las divisiones principales de la ley.

29. ¿Cu谩n completa era la ley como un sistema religioso detallado?

30. Describir, en general, el fracaso de Israel bajo la ley.

31. ¿Hasta qu茅 grado se mostr贸 la gracia bajo la ley?

32. ¿Cu谩ndo termin贸 la ley?

33. Describir la extensi贸n y la limitaci贸n del prop贸sito de la ley.

34. ¿A qui茅nes fue dirigida la dispensaci贸n de la gracia?

35. Caracterizar las normas de gracia como una regla de vida.

36. ¿Hasta qu茅 grado fue el fracaso bajo la dispensaci贸n de la gracia?

37. ¿Qu茅 hace terminar la dispensaci贸n de la gracia?

38. Contrastar la dispensaci贸n de la gracia con la dispensaci贸n de la ley.

39. ¿Cu谩ndo comienza la dispensaci贸n del reino?

40. Nombrar algunos de los pasajes importantes de las Escrituras que se relacionan con el reino.

41. ¿Cu谩les son algunos de los rasgos excepcionales de la dispensaci贸n del reino?

42. Describir el fracaso y juicio en el final de la dispensaci贸n del reino.

43. ¿Qu茅 se revela en el reino milenial concerniente a la gracia?

44. ¿C贸mo la dispensaci贸n del reino difiere de todas las dispensaciones precedentes?

45. ¿Por qu茅 la dispensaci贸n del reino fue un cl铆max adecuado al programa de Dios?


* Grandes Temas B铆blicos
Libros CLIE -Galvani, 113 -08224 Terrassa (Barcelona)

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